Tus zapatillas: tu bienestar de pies a cabeza. Un MUST.

 

Las zapatillas son el tema principal al momento de decidir empezar a entrenar. A veces no les damos la importancia debida o tenemos una idea errada de cómo elegirla. Yo les voy a contar mi experiencia, porque creo que lo más bonito que hacemos en KO es poder guiarlos con nuestra experiencia personal. Vivido, experimentado, corregido, compartido.

 

Sin duda hemos pasado por todo tipo de experiencias al comprar zapatillas: Desde buscar las más baratas, buscar las más bonitas o de moda (¡y si habían sólo unas no tan cómodas igual comprarlas!) buscar las más tecnológicas o lo último que salió hasta buscar específicas, para running, training, etc.

 

Las zapatillas que compres deben ser 3 cosas:

1. Quedarte cómodas y holgadas.

2. Sentirse rico y acolchado.

3. Quedarte ligeramente grandes. Te debe sobrar un dedo cuando pisas con el pie completo y saltas, debe sobrar un dedo entero adelante. ¡El pie por nada en el mundo puede estar apretado!

 

Aquí va mi historia:

De chiquilla sólo quería ser flaca. Claramente no lo era, entonces más allá de los rollos con la comida, que dejo para otra ocasión, una de mis máximas metas era tener el pie chiquito. Sí, como lo escuchan, o leen mejor dicho. El tamaño del pie, para mi, era una relación directamente proporcional con la flacura. Me sentía más flaca en un pie chiquito (y era gordito, se imaginarán cómo intentaba apretar los dedos siempre…).

 

Esto hizo que me comprara siempre zapatos justos. De manera inconsciente obvio, mientras más chico, me sentía más feliz, entonces pedía desde 6 (eso en el momento cumbre de encontrarme perdida en mis obsesiones con lo físico), luego me permití 6.5 (me dolían mucho los pies post una cuadra de caminar, fumaba tanto que igual no me daba para más OHMY!). Luego un día acepté y llegué a 7. Otro día, a regañadientes, Ato me hizo entrar en razón y comprar unas sandalias 7.5, casi lloro, fue un drama la compra y más aún aceptar la realidad: era 7.5. Cuando empecé a correr, mantener ese 7.5 era un must. Empecé a hacer KO, a entrenar un montón, vivir full deporte energizando, liberando, saltando y sudando la vida feliz y 7.5 era mi talla, según yo.

 

Pasado un tiempo empecé a sentir algo en la rodilla, un permanente fastidio. Probaba unas zapatillas, luego otras con más cushion, otras con menos cushion, más anchas, menos, ¡uff de  todo!

 

La vida me llevó a meterme por completo en el yoga, y hoy KO es esa fusión de guerra con paz. Saltas hasta el techo, golpeas más fuerte, 10 planchas y más, y luego momentos de respirar, conectar, tonificar en tensión y respirar con el Yoga. Increíble.

 

El yoga me hizo comprender algo: el pie es TODO para tu performance en el deporte. Cuando toda mi vida lo quise achicar y cerrar como una conchita, en Yoga aprendí a expandirlo y fortalecerlo. Que magia más rica. Mi lesión se empezó a ir, y mi vida con el deporte se volvió más rica todavía. (OJO que es todo un tema conocer a tu cuerpo y trabajarlo de forma consciente, reconociendo tus fortalezas, tu nivel, conectando cuerpo y mente).

 

Cuando empecé a fortalecer el pie, comprendí que era la base de todo el cuerpo. El pie debe pisar fuerte, desde el metatarso (la bola del pie firme). Siempre debe estar activo para asegurar toda la línea hasta el cuadricep. Otra cosa. Comprendido esto, mi postura mejoró, me sentí increíble y ahora siempre recuerdo activarlo y mantenerte firme a tierra.

 

Pero aquí pasó algo, el cierre principal y menos esperado de esta historia:

Comencé a probar nuevas zapatillas, jurando que todo estaba perfecto con mi piesito yogi y…empezó el dolor otra vez. ¿Qué? ¡Casi muero! Salí corriendo a probar nuevas zapatillas, toda la tienda de Nike estuvo en mis pies (es que son REALMENTE HERMOSAS) pero no caí en algo: para correr y saltar, necesito comprender mi nuevo pie. Es nuevo. Es expandido. Es libre y pisa firme.

 

Mi nuevo pie es ahora más ancho porque reconoce el suelo, su conexión con la tierra y me sirve de estabilidad para hacer y disfrutar más mi yoguita.

Mi nuevo pie me ayuda a no lesionarme, a tener un cuerpo mucho más funcional.

Mi nuevo pie me ayuda a saltar más alto, patear más estable y alinear mejor todo mi cuerpo.

Pero eso sí, mi nuevo pie necesita estar libre con los deditos sueltos para correr y saltar increíble.

 

Me di cuenta de esto y antes de volver a correr y sentir ese fastidio en la rodilla, compré unas nuevas zapatillas: talla 8.5. Lo acepto. Lo disfruto. Además, elegí el modelo para correr que tiene la orma más ancha. Elegí darle libertad y permitir a mis dedos moverse con el impacto mucho más relajados y expandidos siempre.

Me cambió la vida por que comprendí que para disfrutar tu deporte, el que sea que te haga feliz, debes, ante todo, encontrar las zapatillas que hagan felices a tus pies. Pie feliz, pisada feliz, cuerpo activo y fuerte, vida feliz.

 

No dejes de revisar qué zapatillas usas y para qué. Todo lo que sea running o de impacto necesita 1 DEDO, escúchalo bien, por delante para que tu pie esté feliz. Si es necesario 1.5 dale, pero NUNCA con las justas, nunca escatimes, nunca lo dudes.

 

¡Elige bien tus zapatillas porque tus pies son la base de tu cuerpo y NECESITAS mantener una base firme, fuerte y segura!

 

Te invito a ver la web Nike, pasea por las tiendas, pruébate todas, salta por la tienda, mide lo que te sobra con cada una, mira que no sea muy delgada sino ancha, según tu necesidad, ¡tómate foto y mándamela!

 

Unas buenas zapatillas adecuadas para ti te cambian la vida. Trust me.

Namaste.

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7 Comments

  1. Sandra Chikhani

    MUY bueno Ale!!!
    Me haz hecho pensar y reir.

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    • Liliana

      Eres un hit Ale!! Yo siempre sufro con los zapatos y zapatillas! Necesito los más cómodos para que mis pies y yo seamos felices! Me encantó!!!

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    • Caroline

      Súper Ale !!! Muy bueno !

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  2. Rafaela del Campo

    Jajajajajaja he reido con este post. No puedo con que querías tener un pie chiquito jajaja que graciosa Ale.

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  3. Ceci

    Me encantó leer tu historia…súper motivadora.
    Esperaré la parte del rollo con la comida.
    Besos!

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  4. Maye León

    Gracias, Ale, me has leído el pensamiento!!! Tenía mil dudas y me has aclarar el panorama. Mi pie ha cambiado, no caí en cuenta de ello. Namaste.

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  5. ADRIANA ORTIZ MARISCAL

    Buenisimo!!!!! ahora le quitare las zapatillas que regale a mi hermana porque yo creí que me quedaban grandes jajajajajaja …. nooooo mentira me comprare unas mas lindas 🙂

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