El deporte es vitamina diaria. De día, de noche, a la mitad, de madrugada. Sea cual sea tu hora ideal, el deporte es un must para lograr vivir tus días con energía bonita, echándote un poco de vaselina ante los problemas, tomando las cosas con optimismo y actuando desde el corazón. El deportista lo sabe, así que ya es momento de encontrar tu hora ideal.

La excusa para no hacer deporte porque “no tienes tiempo” ya no te la crees ni tu. Cada uno hace tiempo para lo que en realidad le importa y el deporte, déjanos decirte, te debería importar bastante porque es clave para la actitud con la que afrontas cada día.

Cada hora tiene su encanto: La madrugada es para los que necesitan la energía y liberación para empezar con todo un día fuerte y colmado de actividad. La mañana, en general, es para empezar liberando, sudando, activando y conectando, poder pasar el día con buena actitud. El medio día es mágico también, cada vez que la agenda te lo permita, para cortar el día. Sudar, cambiar de aire, respirar y volver a tu día para una tarde renovada, activa, y totalmente diferente – en ese horario lo cambias todo y tu tarde es como otro día, ¡mágico! Las tardes son todo para cerrar un día cargado, dejar ir temas, rollos o pensamientos que no te dejan dormir o que no te suman. La noche es perfecta para descargar la mochila y volver a casa replanteado, para dormir como un bebé, amistado y feliz contigo.

Cada hora tiene su encanto y tu la eliges. Algunos tienen su hora fija y les gusta mantenerse pegado a ella, otros son más flexible y van fluyendo con la necesidad de su día o se regalan deporte según lo que sienten.

El medio día se está convirtiendo en un horario estrella en estos tiempos y queremos contarles por qué:

¡porque tus días se convierten en dos! WOHOOOOO, ¡¡prueba!

Aquí te damos unos tips para poder encontrar la manera de entrenar al medio día:

1. Estate siempre preparado

Asegúrate de tener siempre un maletín con ropa de deporte listo para cualquier día que puedas tomarte la hora de almuerzo solo para ti. No te olvides de tus cosas para ducharte porque acuérdate que no vas a tener tiempo de regresar a tu casa. Empaca, además, un almuerzo rápido y sano que puedas comer antes de regresar a tu oficina.

2. Planea con anticipación

Agenda tus reuniones lejos de la hora de almuerzo para que no haya chance alguno de que se alarguen, ni para que sientas que tienes que volar de regreso a la oficina post clase, la idea  es que te relajes. Además, pon una alarma en tu celular unos minutos antes para que estés pendiente de que tienes que llegar con tiempo para cambiarte y no pelearte con el tráfico.

3. Se eficiente

Empieza el día con la actitud correcta y con la idea de que a la hora de almuerzo vas a botar todo el estrés. Concéntrate y trabaja con toda la energía que tengas, ya que vas a regresar en la tarde renovado. Trata de cerrar todo lo que estás haciendo antes de irte para que no te quedes pensando en pendientes mientras chorreas en clase.

Ten en cuenta que SIEMPRE puedes encontrar tiempo para ti, un espacio para relajarte, quitarte la mochila – tu escoge cuando pero hazlo, vas a ver que bien se siente.

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1 Comentario

  1. Maribella Espa

    Me encantooooo Ale buenazo!!!

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