Hola,

 

Esta semana hice mi detox. Cuando recibí los dos primeros kits pensé que era demasiado. Es más, con las justas los pude cargar hasta mi depa. Les cuento las malas jugadas de mi mente durante estos tres días:

 

Día 0 “Qué emoción”: emocionadísima al ver mis kits, aparte que me gusta la presentación, los colores, las botellitas, la caja, TODO, ¡tenía ganas de un  detox desde hace mucho! Y no me preocupaba por los sabores porque en general me gustan los jugos y ya había probado algunos.

 

Día 1 “Lista para un nuevo reto”: Dos clases de Soul yoga con Cami seguidas, así que se augura un buen día. Terminamos la primera botella: ¡embotada! Me llevé un par al trabajo. Repentinamente a las 11, mi mente ya empezó a mandarme mensajes. Generalmente no muero de hambre, ni estoy a la espera de la hora del almuerzo, pero este miércoles apenas me senté tenía ganas de masticar algo. Cuando llegó la hora del almuerzo sentí absolutamente todos los olores de las loncheras. Se me antojó un guiso de pollo de no sé quién, ni si quiera sé si era pollo, pero era el antojo que tenía en ese momento. Estaba ansiosa, aburrida; por suerte tuve una reunión que me mantuvo entretenida por un par de horas – aunque no tan buena suerte porque no pude escaparme al yoga con Ale. El día 1 tuvo un final feliz en realidad, pero con las justas llegué a terminar 5 botellas. Conclusión día 1: esto es un chancay (o un pan esenio). 

 

Día 2 “Sólo a mi (y a otras locas de KO) se me ocurren estas cosas”: 5:45, Soul yoga. Decidí “internarme” en casa para no caer en tentación – entiéndase “momento café”. Este día fue la batalla contra mí misma. En un par de horas hice lo que tenía que hacer (de trabajo de oficina). Así que me puse a ordenar, a lavar botellitas una y otra vez, tomar jugos, ver tele (vi como 4 veces los mismos programas), leí miles de artículos, posts en el face. Estaba a punto de volver a KO y una llamada arruina mis planes. Daba vueltas en la cama, un leve dolor de cabeza aparecía y desaparecía, mis tripas sonaban (por los jugos, no por hambre), mi mente me decía “sal a caminar, ve al banco, compra una palta”, pero mi terquedad o mi razón me decía que no era necesario salir. De más está decir que hice pila todo el día. En la noche se me antojaba cualquier cosa que veía en la tele durante el horario en que todos los fast foods envían sus mensajes subliminales. Pero era consciente que no tenía hambre, era solo ansiedad, era mi mente diciéndome “lero lero, hoy no vas a masticar nada y yo te voy a hacer la vida imposible”. Cuando vi el comercial de Hannibal y me dieron ganas de la carne que ahí aparecía ya me reí de lo cruel que puede ser. 5 jugos y sentía que iba a brotar jugo de todo mi cuerpo, no me entraba nada más. Conclusión del día 2: no la hago encerrada en un centro de rehabilitación. 

 

Día 3 “Sí se puede”: 5:45, Soul yoga. A la mitad de la clase sentía como si me estuviese dando una fiebre leve, o como si hubiese salido de casa después de no haber movido los huesos por mucho tiempo – ah, de verdad, eso sí pasó :S. Mi prueba del día iba a ser a las 11am porque tenía una reunión en Starbucks. Desde antes ya estaba pensando en los tipos de té que vendían en caso me sintiera obligada a consumir algo. Me sentí aliviada cuando cambiaron el lugar de la reunión. Pero como la vida no es fácil, la reunión de las 9 sí fue en Starbucks, y en el de San Borja!!!. No saben la cólera que me dio por no haber cargado con mi maletín. Bueno, en Starbucks llega el conocido “qué vas a tomar? yo te invito”, y dale que dale. Entonces con una sonrisa de oreja a oreja les cuento que acababa de desayunar y que estaba desintoxicándome del café por unos cuantos días así que pasé el reto. Mi mente decía “pide algo” y mi panza en forma de barril por el jugo que acababa de tomar “no hay espacio para nada más por favoooor”. Eso sí, qué vergüenza!!! pidiendo baño prestado por todos lados! Por suerte el día pasó de lo más normal, sin ansiedad, sin ganas de comer carne humana o de otra clase, sin juegos mentales, tomando jugo sin que la gente lo note para evitar preguntas y explicaciones. 

 

Hoy me siento súper, poquito cansada de tanta verdura líquida, lista para outdoors y Soul yoga mañana, con muuuuchas ganas masticar una ensalada, palitos de apio, cualquier cosa que haga crunch. Estoy segura que no será mi último detox. Felicitaciones. ¡Éxito asegurado con Fix! El único problema que van a tener es poder satisfacer a la demanda. 

 

Que estén bien dónde estén. 

Jill 

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1 Comentario

  1. Maria del Carmen

    Hola y donde podemos encontrar a FIX

    Responder

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