Deja ir lo pesado y tu cuerpo se sentirá más ligero

 

“Ahora si, el lunes comienzo”. ¿Cuántas veces hemos dicho esto? ¿Cuántas veces nos hemos propuesto seguir una dieta súper estricta, matarnos de hambre unos días, para solo terminar odiándola y atragantándonos cualquier cosa en nuestro camino? Hacer dieta es difícil, es frustrante, da ansiedad y, a largo plazo, no genera nada bueno.

 

Además, ¿cuál es el punto de adelgazar si, cuando llegas a tu “peso deseado” vas a, de nuevo, atravesarte lo que haya en tu camino? Analicemos: ¿Qué buscamos cuando queremos perder peso?¿Queremos solamente vernos mejor o, en realidad, sentirnos mejor?

 

Cuando comenzamos a sentirnos en paz con nosotros mismos, cuando comenzamos a aceptarnos, a entender qué y cuándo realmente necesitamos comer, cuándo necesitamos descansar, cuando comenzamos a escucharnos y a atender nuestras necesidades, el cuerpo solito responde y comienza a dejar ir todo el “peso” extra que acumulaba. El cuerpo siempre responde a lo que pasa en la mente pero siempre debemos tener claro que ser delgados no va a hacernos felices, la ligereza nos va a ayudar a pensar más claro pero no es la respuesta a todos nuestros problemas.

 

Una vez más, hay que seguir la teoría de The Secret: pensar positivo para que te pasen cosas buenas. Hay que empezar a sentirnos ligeros, pensar ligero, comer ligero y así nos sentiremos ligeros. ¿Qué sentido tiene de privarnos de cosas que nos hacen felices cuando supuestamente estamos buscando la felicidad?

 

No hay que pensar en la felicidad como en final del camino, hay que pensar en ella como el camino en el que estamos ahorita. Estar en el presente, descuidando el peso del pasado y el del futuro. Aligérate pensando en el ahora, en cómo hoy te portas con los demás, cómo te estás cuidando, cómo reacciones, cómo piensas. Escoge sentirte ligero hoy, tomando decisiones que aportan a esto: no tengas pensamiento negativos que te cargan y cargan a los demás, no comas lo que sabes que te va a hacer sentir pesado, haz deporte, bota la energía mala y llénate de la nueva, respira y aprovecha cada minuto en tu práctica de Soul Yoga, en la mesa con tu familia, en el trabajo, ¡en todas partes!

 

La mente es lo único que hay que entrenar. No se trata de matarte de hambre, comer x gramos de proteínas, carbohidratos y grasas al día, ¿quién puede vivir tranquilo contando y planeando todo lo que va a comer? No se trata de matarte haciendo deporte todo el día, no es sostenible. La respuesta está en aligerar la mente, no obsesionarnos con el tema, dejar ir. Deja ir el paradigma de la dieta y vas a ver cómo con el cuerpo tranquilo, obedeciendo a una mente ligera, también se aligera.

 

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