Foto: Jeannine Motte                                                                                                                                                               Foto: Jeannine Motte

 

Qué rico es saber que nosotros cada día le damos la forma que queremos a la vida. Es cierto que la vida tiene un curso que a veces es calmo y fluido y otras más difícil, con algunos baches que cuestan saltar. Sin embargo, todos los días nosotros escogemos como vivir.

Antes me parecía difícil entender esto porque siempre SOLO me quejaba. “Quiero dormir más, estoy cansada, no jalo, no puedo más, me da flojera, me llega, por qué a mi, me pasa esto, me siento así,” etc. Según yo, eso era la vida.

 

Felizmente descubrí que la decisión estaba en mi. El día es una sucesión de hechos y decisiones que hacen que éste sea telasa o bueno, todos los días nosotros mismos podemos elegir si entramos en un círculo vicioso o en un círculo virtuoso.

 

El círculo vicioso lo deben de conocer y RECONTRA CONOCER todos, lo hemos tenido mil veces seguro. Cierren los ojos e imaginemos juntos:

 

Me despierto.

Regañar porque tengo sueño.

“No tengo ganas de ir a trabajar, ¡qué flojera!”

“Aj, qué frío, qué pesado, tengo hambre.”

Ducha, pan con queso, café caliente y go.

Regañar por el tráfico, un must.

Mañana de locura de chamba

Almuerzo a la volada: delivery de sandwich y jugo, o incluso lo que tenga a la mano: pasta, arroz, algo caliente y rico porque alegrará el día.

“Torta y galletas por favor, necesito sentirme feliz hoy.”

Sueño maleado post lunch, más café.

Día de locura.

Estrés ante los pedidos del jefe, “Ok tranqui hay máquina de galletas y dulces.”

Llegar a casa tarde.

“Qué flojera cocinar, mejor como pan con aceite de oliva y sal, rico y rápido.”

“Unas cucharada de la olla puede ser y un chocolatito porque he tenido un día agotador, ¡necesito alegrarme!”

“Mañana comeré más sano y me quiero sentir mejor, tal vez haga deporte.”

(Obviamente al día siguiente, “no hay forma, no la hago hacer deporte, tengo que dormir, me muero de sueño …blablablabla……”, ¡y así cada día!

 

En cambio, el círculo virtuoso sería así:

Me despierto.

Agradezco por todo lo que tengo en la vida, por estar vivo, por mi cuerpo que funciona, por tener dos piernas y dos brazos que me permiten moverme.

Hago deporte: KO, yoga, correr, lo que quieras, algo que active todo tu sistema (claro que KO a la vena es un must)

Agua, mucha agua.

Desayuno sano: fruta, frutos secos, leches vegetales, extractos, mucha vida para mi cuerpo.

Ir a trabajar sonriente, salir de casa con tiempo.

Llegar a la oficina, sonreír, empezar el día en orden y ordenando los pendientes.

Disfrutar de mi trabajo.

Almorzar algo sano y ligero.

Descansar un ratito, cerrar los ojos y sentirte feliz por lo que hayas hecho esa mañana.

Una tarde productiva y movida seguro que sí.

Una noche llegando a casa satisfecho, tomar agua antes de comer y comer sano, pensado, consciente y ligero.

Dormir delicioso,

Despertar activo y feliz, con energía y listo para agradecer de nuevo.

 

¡Así empieza tu círculo virtuoso! Luego, está en tus manos DECIDIR que tus días sean solo virtuosos, que cada vez que te sales del carril y entras al vicioso, te das cuenta y corriges.

 

Yo entiendo perfectamente todo lo que sucede en el circulo vicioso, porque lo he vivido y lo vivo también. Lo rico es que con la vida, la práctica, la disciplina, la constancia vas aprendiendo a salir mucho mas rápido del vicioso y entrar a un círculo virtuoso delicioso para vivir más feliz.

 

Y aquí solo decirles: nunca lo sabrás hasta que lo vivas.

Los invito a experimentar, vivir, sentir, y descubrir por su propio cuerpo, por sus propios medios y con su propia experiencia diaria.

 

Ya verán, ¡a probar y experimentar!

 

¡Que disfruten la vida y MEDIA cada día!

Cheers.

Ale

Share This:

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *