Cuánto quisiéramos sentirnos diferentes cuando nuestro cuerpo pesa, cuando sentimos que los problemas nos superan, cuando el estrés nos quiere ganar. Tienes dos opciones: ahogarte en el vaso de agua o salir a flote con todo.

Cuántas veces hemos pensado que quisiéramos amar el deporte pero no. Yo estuve ahí mucho tiempo y concluí que para amar el deporte hay un secreto. Apunta: tenemos que encontrar uno que AMEMOS, que realmente disfrutemos cuando lo hacemos, que no nos cuesta la decisión de levantarte a practicarlo. Cuando lo descubres tu vida es otra y

¿sabes por qué? Porque descubres que el secreto está en que IN&OUT se encuentran. No es sólo algo físico, no es sólo espiritual, ni mental. El momento cumbre en que todo hace sentido es cuando tu parte externa (física) se conecta con tu parte interior (mente, emoción y espíritu).

 

El deporte que de verdad te hace feliz es aquel que te permite desarrollar la fuerza interior para sacar la exterior y viceversa, aquel que te permite reconocer que, cuando descargas la mochila de problemas y el estrés sudando, desintoxicas tu cuerpo y por ende tu mente. Te hace feliz cuando descubres que en cuerpo ligero, mente ligera,

actitud ligera y vida ligera.

 

Entrenar IN&OUT de forma consciente es lo que hace el cambio, cuando lo descubras todo todo todo hará sentido, pero otra vez, si no lo vives y si no experimentas, no lo sabrás. Lo que tienes que entender es que ese dolor que superas cuando te retas físicamente, te lleva a entrenar tu mente y permitirle ser tu aliada.

 

Para lograr esto vamos por pasos:

1. Encuentra algo que te divierta, te rete, te de energía, te ayude a desconectar, te libere, te haga shuffle completo y que te haga sentir recargado y feliz. Va a llegar un día en que algo te hace CLICK, y te permite reconocer que ese objetivo netamente físico ya no es lo único que importa.

2. Intenta retarte a un mes de constancia, las primeras dos semanas sufrirás, luego lo amarás y no podrás dejar de hacerlo.

3. Acompaña estos días con comer más sano,dejar o cambiar algún hábito alimenticio que sepas que no te suma nada: una semana, día a día.

4. Descubre el placer de pensar ligero como consecuencia.

5. Si no te mató el deporte que elegiste, prueba otro y no pares hasta que lo primero que

puedas responder cuando te dicen deporte sea: felicidad.

 

¡Disfruta el camino que todos los días aprendemos! Encuentra tu IN, disfruta tu OUT,

encontrarás tu OUT cuando estés en paz IN.

 

Namasté.

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